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Bilbao     -   lunes, 23 de octubre de 2017
SEGURIDAD EN LAS INSTALACIONES DE GAS

Juntas para gas.

Los componentes que fabricamos en Vaes como las juntas para gas permiten que se elimine el riesgo en el uso de gas en nuestros hogares y por lo tanto evitar accidentes.

Las empresas distribuidoras de gas son conscientes del riesgo que conlleva una instalación inadecuada o un componente de la instalación defectuoso.


A continuación exponemos los riesgos que produce el gas y como evitar accidentes:

1.- RIESGOS DEL GAS
Los riesgos del gas son dos: explosiones, debidas a fugas de gas e intoxicaciones, por monóxido de carbono por combustiones incorrectas y revoco de los productos de la combustión.

Las explosiones son más espectaculares y se difunden ampliamente por los medios de difusión. Pero el número de accidente y el de muertes es mayor en el caso de las intoxicaciones. Además, por cada muerto por intoxicación de monóxido de carbono, hay al menos otros diez accidentes con tratamiento médico sin mayores consecuencias; y posiblemente otros 100 de ligeras intoxicaciones que únicamente dan dolor de cabeza y que, en muchos casos, se achacan a otras causas.

Para evitar las explosiones es fundamental cumplir la normativa vigente, ejecutando las instalaciones por empresas autorizadas y revisándolas periódicamente, realizando pruebas de estanqueidad.

Para evitar las intoxicaciones es necesario ejecutar correctamente las chimeneas y disponer de ventilación adecuada. Además se deben revisar periódicamente las calderas y calentadores por un instalador autorizado o por el servicio técnico del equipo, que debe realizar un análisis de humo y de rendimiento así como comprobar el tiro de la chimenea. Una llama corta y azul es síntoma de buen funcionamiento; una llama larga y rojiza da idea de una combustión incorrecta. Además, el buen mantenimiento redunda en el rendimiento del equipo y, en consecuencia, en la economía de consumo.

Bajo ningún concepto se deben cerrar los huecos de ventilación, costumbre por desgracia bastante extendida para evitar que entre frío.

Otra fuente importante de funcionamiento incorrecto son las campanas extractoras que, especialmente con los huecos de ventilación cerrados, hacen que el humo de las calderas, en vez de salir por la chimenea, salga hacia la habitación en que se encuentran. El cierre de la ventilación produce combustiones incorrectas y gases tóxicos aun cuando el aparato funcione correctamente.
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Los equipos estancos (calderas y calentadores) son la mejor solución para evitar intoxicaciones. En estos equipos se toma directamente el aire del exterior y se envían los humos al exterior sin contacto alguno con el ambiente del local en el que estén instalados y , por lo tanto, sin posibilidad alguna de que los productos tóxicos se difundan por el local. En el caso de combustión incorrecta el monóxido de carbono se envía, junto con los demás productos de la combustión, al exterior.

Las intoxicaciones por gas se producen por la combustión incorrecta de las calderas y calentadores, por emisión de monóxido de carbono, CO, gas muy tóxico que se combina con la hemoglobina de la sangre y la inutiliza para transportar el oxígeno desde los pulmones a los distintos órganos del cuerpo. Es muy tóxico incluso a concentraciones muy bajas, del orden de 100 p.p.m. (partes por millón en volumen de aire). No tiene color ni olor alguno y no se perciben sus efectos. A concentraciones altas (del orden de 500 p.p.m.) es mortal en unos pocos minutos.

El monóxido de carbono se produce por mal funcionamiento de las calderas y calentadores (desregulación de los quemadores) y de ahí la necesidad de revisiones periódicas. Pero, en cualquier caso, se produce aun cuando los quemadores estén bien, cuando no hay oxígeno suficiente. Por ello es fundamental que no se cierren las aberturas o conductos de ventilación. Y es también decisivo que las chimeneas tiren bien. Por desgracia, con alguna frecuencia las chimeneas no están bien diseñadas o ejecutadas y su tiro no es el adecuado. En otros casos no están debidamente mantenidas. En muchas ocasiones, al estar sin funcionar durante la época del verano se construyen nidos de pájaros que las obstruyen.

2.- FORMA DE EVITAR LOS ACCIDENTES
Cumplir la normativa vigente, no sólo en el momento de realizar la instalación sino manteniéndola adecuadamente, realizando las revisiones e inspecciones periódicas reglamentarias.

  •  “Las inspecciones deben comprobar el correcto funcionamiento de los quemadores, controlar los humos y verificar el tiro.
  •  “Bajo ningún concepto se deben cerrar las rejillas o conductos de ventilación.
  •  “Las campanas extractoras, si existen, deben estar enclavadas con las calderas o quemadores para que no puedan funcionar simultáneamente.
  •  “Una llama larga o rojiza es síntoma de combustión incorrecta. Se debe avisar al servicio técnico o a un instalador autorizado.